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Somos seres de relación, y como tales, no podemos pensarnos aisladamente, es a través de nuestro encuentro con otros y otras que nos construimos. La manera en que nos nombran, como nos vinculamos, nuestras emociones, las conexiones que formamos con las demás personas, todos éstos aspectos tienen un impacto profundo, tanto en nuestro bienestar general, como así también en nuestra salud física y mental.
La calidad de nuestras interacciones sociales puede afectar directamente a nuestro sistema inmunológico, nuestra capacidad para manejar el estrés y hasta nuestra longevidad. Aquí radica el valor de cultivar conexiones significativas para sostener una vida plena y equilibrada.

Evaluemos nuestras relaciones…
Como adultos responsables y actores principales en la construcción de nuestras conexiones con los demás, es crucial que tomemos conciencia de nuestra participación en las relaciones. Preguntémonos: ¿Cómo forjamos estos vínculos?, ¿Cuál es nuestra manera de comunicarnos? ,¿Qué importancia atribuimos al otro y qué valor nos otorgamos mutuamente en esas relaciones?…
Aquí te dejo una serie de tópicos e interrogantes sobre los cuales podemos estar atentos y atentas a la hora de evaluar nuestros vínculos y nuestra manera de relacionarnos, la intención es brindarte herramientas para re-pensar tus relaciones, quizás hay algunos aspectos que podamos mejorar, o simplemente evaluar…
Explorando el poder de la escucha: ¿Cómo transforma la actitud de escuchar mi forma de relacionarme?
Estar en el presente es central en el encuentro con otros y otras. Cuántas veces preguntamos “¿cómo estás?” Y al momento en que nuestro interlocutor nos responde, nuestra mente ya se dispersó… Solemos vivir apurados, ansiosos, distraídos, con dificultad para sostener un encuentro genuino, profundo.
Practicar, por ejemplo, lo que en coach llamamos escucha activa, es decir no solo oír las palabras del otro, sino también comprender cuál es el mensaje subyacente, demostrar empatía, poder leer su cuerpo, validar sus sentimientos. No interrumpir su expresión, solemos querer imponer nuestro punto de vista, sobre todo cuando no acordamos con lo que la otra persona está manifestando.
Naturalmente también deberemos disponer de nuestro tiempo para expresar nuestros sentimientos de manera asertiva, evitando malentendidos, comunicar nuestras propias emociones de manera clara y respetuosa. Poder comunicarnos efectivamente, no dar nada por supuesto, plantear y sostener acuerdos claros nos ayudará a mantener una buena relación, fortaleciendo además una maravillosa conexión emocional con el otro.
El Respeto como cimiento: ¿Cómo moldea mis interacciones?
Como referí al comienzo, sostener relaciones saludables, de respeto mutuo y confianza es central. Muchas veces sostenemos relaciones solo porque las hemos naturalizado, otras veces por comodidad, por miedo, por no salir de nuestra zona de confort, esperando que el otro cambie; Es valioso darnos cuenta que aquí NO HAY RELACIÓN, sólo estamos sosteniendo una relación.
Hay personas que al momento de elegir conocer a alguien, sin darse cuenta repiten modelos negativos del pasado, esto es un impulso inconsciente al que Freud llamaba “compulsión de repetición”, muchos son los motivos por los que se puede cometer el mismo “error”, muchas veces esas personas creen que no merecen nada mejor, asociando así amor con dolor, y esto se transforma en un modelo asumido… en una creencia.
Esto puede trabajarse desde PSYCH-K, una herramienta maravillosa para abordar creencias limitantes.
¿Qué energía guardan los espacios y las personas que frecuentamos?
¿Alguna vez has entrado en un lugar y sentido una extraña energía, llevándote a evitar volver? ¿O has conocido a alguien cuya presencia ha dejado una energía peculiar en ti? Esto sucede porque tanto los lugares físicos como las personas transmiten energía, vivimos comunicándonos energéticamente con nuestro entorno.
Al momento de elegir qué espacios habitar o con qué personas queremos frecuentar, hay una herramienta valiosa y es el “NO”. Muchas veces asistimos a eventos, nos reunimos con ciertas personas, sin querer hacerlo, por el solo hecho de creer que si nos negamos estamos siendo egoístas, o que de alguna manera faltamos al deber; Sin embargo pensemos que a quien realmente le faltamos el respeto es a nosotros mismos, ¿Cómo? haciendo cuestiones que no queremos, encontrándonos con personas que nos transmiten una energía negativa, asistiendo a lugares que no nos interesan.
Atrévete a decir que “NO”, que no lo deseas, que tienes otros planes, no es necesario herir a nadie, pero sí es primordial proteger nuestra energía, encontrarnos con gente que sabemos que desean lo mejor para nosotras/os; Gente, como dice Hamlet Lima Quintana, “que con solo decir una palabra, hace una melodía de entrecasa”. Valora tu libertad de elegir, aprende a elegir.
Tenemos la capacidad para romper nuestra domesticación, nos han enseñado a asistir, a no rechazar, a cuidar, a ser “educados”, pero poco hemos aprendido de amarnos, respetarnos, querernos por sobre todas las cosas. Solo de esta manera podremos acercarnos a ayudar, a escuchar, pero con la libertad de transitar por lugares que nos llenen de plenitud.
Ten presente que este proceso tiene sus costos, posiblemente nos juzguen, nos critiquen, pero en esos casos es interesante centrarnos en lo siguiente: lo que digan no nos pertenece. Repitiendo esto podemos hacer que ésta idea forme parte nuestra; Uno de los acuerdos que plantea el Dr. Miguel Ruiz, en su libro “Los Cuatro Acuerdos” dice “no te tomes nada personalmente”, permanecer inmune también forma parte del aprender.

Para concluir…
Te propongo revisar tu mundo de relaciones realizar el siguiente ejercicio, preguntarte(nos): ¿Cuáles son aquellas relaciones que realmente nutren mi alma?, ¿Cómo nos hacen sentir internamente los vínculos en nuestra vida?, ¿mis relaciones más cercanas nutren mi vida?. Por supuesto que es un ejercicio que demanda presencia, escuchar interiormente lo que nuestro cuerpo y mente nos responde para poder percibir la emocionalidad que nos abraza.
Tengamos siempre presente el hecho de que una relación sana implica amar y respetar al otro sin pedirle que cambie, donde no espero nada de él o ella, donde me agrada tal cual es, donde se cultivó confianza y a su vez yo me siento libre en mi Ser, puedo ser genuina, no tengo que fingir ni transformarme para agradar. No olvides que mantener relaciones sanas nos permite un bienestar físico, emocional y mental.
Celebremos la belleza y el poder que nos otorga SER LIBRES, poder ELEGIR el espacio que habitamos, con quienes nos relacionamos, poder TRANSFORMARNOS, poder SER RESPONSABLE DE NUESTROS ACTOS Y DE NUESTRAS ELECCIONES.
¿Qué opinas al respecto? me encantará leerte en comentarios.
Abrazo infinito.


1 comentario en “Cultivando relaciones saludables: La base del bienestar”
Muy bueno Nel. Relaciones libres, adultas sin esperar, vibrando en la sorpresa, en lo que surge en mi y en el otro, con cada encuentro.
Si que tiene un costo ser Real, pero vale el esfuerzo. Porque es un esfuerzo que te aliviana.
Gracias por las preguntas de reflexión y por el compartir….